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El agua también es para el invierno

El agua también es para el invierno

No nos apetece tanto como en verano pero es igual de importante beber dos litros diarios. Es fuente de salud y vida

Es una realidad. En verano nos apetece mucho más beber agua. Las altas temperaturas hacen que no nos tengamos que obligar a beber ya que lo necesitamos para refrescarnos y nuestro organismo lo agradece. Pero, ¿y en invierno?

Pues es igualmente fundamental ingerir dos litros de agua diarios. Sus beneficios para nuestro organismo no cambian de una estación a otra. Evita la retención de líquidos, es saciante, ayuda a eliminar toxinas, combate el estreñimiento, mantiene nuestra piel hidratada, etc. etc. Son muchísimos los beneficios de la ingesta de este líquido y, por ello, aunque haga frío, tenemos que beber agua. Además, es muy probable que estés en plena operación detox para perder los kilos de más que hemos ganado durante las Navidades así que es imposible que puedas hacerlo sin beber agua. 

Como es bueno para nosotros, tenemos que buscar la mejor fórmula para ingerir agua de la forma más fácil y cómoda. Que no sea ninguna tortura ni ninguna obligación. 

- Tendemos a identificar el beber agua con una botella de este líquido que no nos apetece nada. Eso no es así. Los caldos y sopas, tan apetitosos en invierno, no dejan de ser agua. Debemos tener la precaución de no hacerlos demasiado aceitosos ni con demasiada sal para que sean saludables y ya tenemos una interesante manera de ingerir agua.



- Lo que sí es muy saludable hacer en cualquier estación del año es beber un vaso de agua en ayunas. Nos ayuda a depurar nuestro organismo después de toda una noche sin beber. Por el mismo motivo, también es recomendable beber antes de irnos a dormir. Como es posible que no nos apetezca un vaso de agua en ayunas ahora, podemos añadirle un poco de zumo de limón y calentarlo un poquito. Puede que así nos sea más agradable. Además, el limón potencia las propiedades del agua en ayunas.

- Hay que hacer cinco comidas y normalmente solemos olvidarnos de los almuerzos y las meriendas. En estos dos momentos del día, también podemos introducir agua en forma, por ejemplo, de infusiones. No engordan, ayudan a la digestión, son relajantes, etc, etc. y ya tendrás otros dos vasos de agua.

- Hay alimentos ricos en agua como, por ejemplo, algunas frutas. Serán tus aliadas. Son sanas y te aportan este líquido que tanto necesitamos.

No caigas en ese error tan común de no tomar agua en invierno. Deber saber que la necesitas tanto como en verano así que ¡a beber!

 

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