Ponte en forma en la piscina
Se acerca el verano y la piscina se transforma en un gimnasio perfecto en el que, al mismo tiempo, nos refrescamos y nos ponemos en forma.
Pronto las buenas temperaturas nos van a invitar a sumergirnos en el agua y podemos aprovecharlo. Al mismo tiempo, que nos refrescamos, podemos ponernos en forma, perder unos kilos y sentirnos más ágiles.
En el agua se pueden perder unas 10 calorías por minuto. El secreto es ser constante en las repeticiones y disfrutarlo. En la piscina podemos divertirnos y no sentir que estamos en un entrenamiento.
En la piscina podrás trabajar abdomen, hombros, tríceps, pectorales, piernas y glúteos. Cualquier ejercicio que se te ocurra seguro que te ayuda a sentirte mucho mejor.
En el agua se pueden perder unas 10 calorías por minuto. El secreto es ser constante en las repeticiones y disfrutarlo. En la piscina podemos divertirnos y no sentir que estamos en un entrenamiento.
No sentirás que estás en un entrenamiento. Te divertirás y te refrescarás almismo tiempo que te pones en forma
Os dejamos una pequeña rutina de ejercicios:
Andar: el agua nos debe llegar a la cintura y una excelente idea es alternar los pasos hacia delante y pasos hacia atrás. Si nos vemos capaces, podemos incluso intentar correr.
Bicicleta: nos ayudamos de los coloridos churros de colores para simular una bicicleta. Con este simple ejercicio fortalecemos tanto los abdominales como las piernas.
Clavo: es uno de los ejercicios más conocidos y también es perfecto para los abdominales y las piernas. Se trata de mantener los brazos extendidos y apoyados en el borde de la piscina en cruz, juntar las piernas y subirlas tan alto como podamos.
Equilibrio: podemos mejorar nuestro equilibrio si tratamos de, sobre una pierna, subir la rodilla contraria hasta el nivel de la cadera. Deberemos mantener la posición unos segundos e ir variando de pierna.
Levantamientos: para los glúteos y las piernas, es ideal colocar las manos en la cintura y levantar las rodillas alternas hacia el pecho. Anímate. Cuantas más repeticiones, mayores resultados.
Bicicleta: nos ayudamos de los coloridos churros de colores para simular una bicicleta. Con este simple ejercicio fortalecemos tanto los abdominales como las piernas.
Clavo: es uno de los ejercicios más conocidos y también es perfecto para los abdominales y las piernas. Se trata de mantener los brazos extendidos y apoyados en el borde de la piscina en cruz, juntar las piernas y subirlas tan alto como podamos.
Equilibrio: podemos mejorar nuestro equilibrio si tratamos de, sobre una pierna, subir la rodilla contraria hasta el nivel de la cadera. Deberemos mantener la posición unos segundos e ir variando de pierna.
Levantamientos: para los glúteos y las piernas, es ideal colocar las manos en la cintura y levantar las rodillas alternas hacia el pecho. Anímate. Cuantas más repeticiones, mayores resultados.
En la piscina podrás trabajar abdomen, hombros, tríceps, pectorales, piernas y glúteos. Cualquier ejercicio que se te ocurra seguro que te ayuda a sentirte mucho mejor.